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junio 25, 2011

Matt en Tumblr: “La Balada de Manhattan. Día 1, Noche 2.” [relato & fotos]



Leer el post en el Tumblr de MKH: NYC: Shut-down



NYC: El Cierre.


La Balada de Manhattan. Día 1, Noche 2.

Sinceramente, no había mucha prensa que hacer en Nueva York. En Japón, conectamos de 15-20 al día. ¿Aquí? 3-5 o 6 a lo mucho. No hay problema. ¿No? Nah...

No soy un chico de la ciudad. Probablemente podría manejar Chicago (habiendo vivido allí dentro y fuera un montón hace tiempo). ¿Manhattan? Ella es una amante áspera. Estuvo ardiente en nuestro primer día de prensa; lo cual, no es problema para un veterano entrenado para el calor de la Florida... pero ¿qué significa eso de agarrar un taxi en cualquier lugar, especialmente cuando uno tiene un compromiso demasiado lejos como para caminar, para tomar un tren, y todo eso?

Fue un buen día de prensa cuando realmente llegamos a la prensa que intentamos hacer – cuando hace calor en NYC – se pone un poco loco.

Tenía muchas ganas de hacer una reunión completa con nuestro sello Roadrunner en Nueva York; traje mi laptop con todos los materiales de arte para la presentación (incluyendo las obras sobresalientes de: Jon Paul Douglas, Danny Jones, Ramon Boutviseth, Megan Giese, y Wes Sumner), los primeros demos, las copias finales mezcladas y masterizadas, y mi cerebro - listo para mostrarle a NYC que Trivium había dado un paso adelante... no llegué a tiempo. El día de trabajo había terminado. La gente fue a su casa. No hubo un taxi para llegar a tiempo.

Nos encontramos con compañeros de la disquera con los que bebemos (uno de ellos, cuando yo tenía 18 años, nos ayudó a destrozar por completo un Catskills Mountains Resort en una fiesta de Navidad de RR en una ocasión... en otro momento tomó un alijo entero de Jäger en un bar con nosotros), así que sabíamos que sería como en los buenos tiempos.

Luego empezó a llover. Y al igual que el calor... la lluvia aloca a la gente de NY.
Nos movimos de un lado al otro en el taxi por un rato... yo cargando mi mochila que parece para niños y el estuche de mi laptop (para la presentación de estrella de rock que ya mencioné), a través de la lluvia monzónica.

Llegamos primero a Von para nuestro encuentro para echarnos unos tragos. Parecíamos piratas mojados. Los zapatos de todos estaban empapados - Tomé prestado un par de calcetines blancos de Harlan (por cierto, Harlan: No he visto calcetines en años) y ordené un Red Wagon IPA. Todos hablamos mierda y media, reímos, y tuvimos una buena charla sobre la vida. Había un montón de nosotros: managers, disquera, agentes... somos amigos de todos ellos. Hablé de las maravillas del Yoga Ashtanga con Darren (uno de los mejores chicos del planeta – él trabaja para nuestro grupo de managers 5B: este hombre es uno de los pocos tipos super buenos en la industria de la música por ahí), y hablamos de comida. Darren aparentemente hace algunos de los macarrones y salsa más deliciosos que hay – tendré que probar algo de eso la próxima vez que esté en sus tierras de Long Island.

Es genial – con cada disco que hemos hecho, la disquera ha estado emocionada hasta cierto punto, pero con “In Waves” ha sido un zumbido casi eléctrico... Puedo ver a Corey decir cosas (es sutil... uno tiene que haberlo conocido por un tiempo para verlo – es una cosa así: un tipo con hoyuelos en las mejillas haciendo una aparición rápida), y por fin estamos teniendo conversaciones de “cuál canción poner en la radio,” (conversaciones que siempre hemos querido tener - pero no habíamos podido), y qué clase de loca producción para shows en arena tengo en mente (todas ellas inspiradas por Megan (amiga/diseñadora/ex-compañero de cuarto) y sus increíbles visiones de ballet.

Pulino’s fue para cenar. Es difícil agarrar una reservación en NYC mientras llueve... y en un viernes (al menos creo que fue un viernes). Con una Ommegang Saison Draft en la mano, y todos nos reunimos alrededor del bar y ordenamos. (Por favor disculpen el matiz en las fotos... tratar de tomar fotos de pizzas en un lugar muy cool donde venden pizzas es como querer pintar con carbón bajo el agua.)

Margherita, Tirolese, Funghi, Prosciutto y arugula, y Vongole fueron nuestras Pizzas. Todas estuvieron fantásticas. Tuvimos la selección de “antipasti” (aperitivos) del chef, y yo necesitaba las sardinas caseras. El restaurante fue realmente cool; tiene la vibra que te hace tener amor por esta ciudad, aunque usualmente la paso difícil al querer sobrevivir en ella (pero siento que cada vez que vengo a NYC, mejoro un poquito en eso). La vibra fue genial... todo tipo de personas – simplemente comiendo, bebiendo, pasando un gran rato.

Llegamos a una versión closet del CBGB’s en un bar llamado Mars Bar. Un lugar que Justin me asegura que se irá pronto (como todos los pequeños y radicales lugares del punk en NYC de la época dorada) – así que un trago de Patron era algo necesario. Luego fue el Three Of Cups (un bar de metal al fondo de un restaurante italiano) donde tuve la cerveza de barril de Blue Moon (la cerveza de barril artesanal es una rareza en bares de metal y rock) – todos nos estábamos poniendo más ruidosos y bulliciosos... el grupo de gente que se va temprano ya no estaba en este punto – era la hora de los chicos fiesteros. Creo que empecé diciendo que a Lady Gaga le debería gustar nuestra banda, ya que a ella le gusta el metal – y yo estaba tan influenciado por su apariencia visual y su actitud de “hacer lo que me gusta”; que clamé mi propio equipo creativo al estilo de Gaga, y cambié nuestros videos a un nivel mucho más artístico que el nivel estándar. Gracias por la inspiración, Gaga (a quien estoy escuchando ahora mismo mientras escribo el episodio 2 de NYC – su nuevo disco es increíble).

El último punto fue Idle Hands (un bar propiedad de chicos que trabajaban en la disquera, y nuestro amigo Dave, que es manager de Shadows Fall). Para este momento... ya estábamos ruidosos... desordenadamente... pero afortunadamente los propietarios ya sabían de la industria de trabajar con bandas. Tocamos el nuevo disco en el aparato de sonido, nos pusimos ruidosos, rompimos algunos vasos (yo, accidentalmente), hablamos de mierda, reímos... Corey y yo en la “ebria genialidad” que inspira esa charla donde uno medio grita sobre lo maravilloso que van las cosas ahora.

A dormir. Unas horas de sueño. Algo de Ashtanga y un bar de Kashi... re-programamos la presentación de “In Waves”.

TODOS los de RR de NYC estaban en la sala de conferencias – enchufé mi computadora y mostré todo el proceso: desde los primeros proyectos de arte con mi buen amigo Jon Paul (quien fue tan íntegro en la manera en que salió el disco y nuestros primeros encuentros y viajes), a demos ridículos demos instrumentales en midi grabados en Apple Logic que datan de hace 2 años. La presentación fue genial – la disquera y nosotros somos hermanos... tuvimos esta mierda resuelta.

De hecho... esta noche (casi en Londres ahora)... tenemos la actuación en BBC Maida Vale (la del tipo que los Beatles y Joy Division solían hacer), seguidos de una noche llena de comida y bebidas con nuestros amigos de “este lado del charco”... luego una presentación para los líderes de todas las sucursales de Roadrunner y Warner International. Buenos tiempos: quiero que escuchen este disco.

De vuelta a NYC – estuvo bien. Lleno de stress por momentos, pero fue bueno pasar ratos con nuestros amigos.

Fui a casa por dos días e hice cócteles con mi esposa y mi cachorra.

La primera noche en casa, Jon Paul y su novia Anica pusieron una proyección genial de nuestro documental que él y Wes Sumner grabaron. Fue un rato genial – todos los “Trivs” estuvimos ahí, amigos de la ciudad – ellos tenían una bolsa gigante de palomitas, pastelitos de Trivium, y un montón de otras cosas de bocadillos para fiestas. Bebí vino directo de la botella y me senté en el suelo con las piernas cruzadas y miré el maravilloso filme que hicieron mis amigos.

Dos revitalizadores días en casa, luego era momento de ir a uno de mis lugares favoritos de la tierra; París.


Leer la primera parte: Philly Pickleback



junio 21, 2011

Matt en Tumblr: “La Balada de Manhattan. Noche 1.” [relato & fotos]



Leer el post en el Tumblr de MKH: Philly Pickleback



Philly Pickleback


La Balada de Manhattan. Noche 1.

Actualmente estoy escribiendo este episodio de “Ocularis-Gastronum” (je je) desde una especie de autobús – vamos viajando de Birmingham a Londres. Lesiones en los hombros, espalda y en la rodilla (recuerdos de un pasado excesivo) regresando después de haber sido asaltado con el show más punk-rock que hemos hecho desde que comenzamos a hacer giras.

El show de anoche fue una idea que surgió de nuestros amigos de Roadrunner/Warner en Reino Unido: un show íntimo, con unos pocos cientos de chicos seleccionados, y muy sudado. Sin haber ensayado por semanas – habiendo tenido un viaje de prensa por el mundo – hicimos la prueba de sonido por un ratito; y sorpresivamente tuvimos un show increíble. Sé que los shows pequeños son los que los fans de la música aman, y es suficiente decir que: fue un show pequeño, asqueroso y de punk-rock-metal. Más información por venir sobre ese día en el episodio de Birmingham.

Retrocedamos a Japón.

Todo fue perfecto en Japón. Un hotel en un área donde podíamos visitar lugares de interés tanto como era posible, todo perfectamente a tiempo, Koji ayudándonos a “rockear” con la prensa apropiadamente; nada más entramos a NYC: un vuelo con 4 horas de retraso.
Retraso de equipaje. Problemas con el asiento. Problemas para registrarnos en el hotel. Situado en una zona que cada vez que se menciona a originarios de Manhattan ellos sonríen con un “¿DÓNDE?” Lo voy a decir rápido... Allí estaba un tonto hombre de negocios molestando al único trabajador en la recepción del hotel donde nos hospedamos – ya saben el tipo: un auricular de bluetooth en una oreja iluminando su rostro grasiento de hombre de negocios, teléfono celular en la mano izquierda, mano derecha golpeando la recepción del hotel debido a que su habitación no está lista. Vi al encargado del hotel ponerse al tiro con el tipo en un primer momento – pero muy pronto el señor Wallstreet fue alzando la voz, ladrando como ese tipo de maestro que grita al niño en su clase – farfullando al mismo tiempo sobre cómo el asistente de hotel tenía que hacerse cargo de esto llamando a su oficina (la oficina del hombre de negocios) para solucionar el problema de pago.

El día ya había sido una prueba para mí... me quedé ahí, visualizándome a mí mismo agarrando al tipo por el bluetooth y golpeando repetidamente su cabeza en la computadora de la recepción; quizá gritándole “vete al carajo”; quizá le hubiera dado un golpe con el estuche de mi Les Paul... Es que les digo: este tipo ha sido uno de los más cabrones con los que he tenido el “privilegio” de llegar a la recepción en mi vida – una falta de respeto a la fila de personas que obviamente aparecían de haber tenido vuelos largos (hablo aquí por los asiáticos que estaban detrás de mí y Corey, aparentemente llegando de algún vuelo transcontinental), reprendiendo al empleado del hotel por todos los problemas en sus vidas.
Me dieron mi llave, fui al cuarto – el cuarto equivocado. Lleno de humo, era un cuarto para fumadores. Volví abajo... el chico todavía estaba llorando. Así que entonces (traté de canalizar mi practicante de yoga interior y no mi chico de banda de metal interior), y dije: “Escuchen, chicos – no pude evitar oír sus problemas... así que déjenme pagar por el cuarto de este tipo (lo dije señalando a “la mancha”) y la compañía para la que yo trabajo luego me lo paga.” El encargado del hotel sonríe y me agradece... ¿y mi mejor amigo? “¡Logramos resolver esto!” pronuncia con ese grasiento, de cara roja, de ojos rojos e indiferente a todos los seres humanos aparte de sí mismo.

El asistente del hotel se salta el tipo por un minuto... me da una mejor habitación... desempaco, me desvisto... y estaba a punto de lavarme la mugre de un viaje de más de 24 horas a NYC – luego el teléfono suena. “Señor. Tiene que salirse de su cuarto. AHORA.” “... ¿Qué?” Yo respondo.

Él me dijo que la computadora no está bien y que necesito salir de mi cuarto inmediatamente. (No voy a dar detalles para agilizar esto aquí). Básicamente: el idiota tenía que estar en el mejor cuarto que el chico del hotel me dio por ser amable, y le dieron mi trampa de humo – naturalmente, eso no estaba bien para él – así que teníamos un nuevo problema.
Todo se resolvió (esto fue un proceso de recepción de 1.5 horas... con la disquera que nos estaba esperando, los managers, y amigos que se encargan de asuntos de contrataciones, para celebrar el encuentro conmigo y con Corey), y nos dirigimos por una calle llena de gente en un taxi y llegamos a Milady’s.

Nos encontramos con Justin y Darren (managers), Josh y un compañero de trabajo (agentes de contrataciones), Harlan (la disquera), Jessica (la esposa de J), y otros buenos amigos. Rápidamente les conté el por qué del retraso, y Josh sonrió con su risa tranquila, y nos habló de una cura.

“Se llama Philly Pickleback,” Josh dijo, “le das un trago al pavo silvestre, luego un trago de jugo de pepinillos... es una cosa de Philadelphia.” Unos cuantos tragos raros y que suenan aterradores (pero les aseguro que deliciosos)... y el alivio se apodera de mí “en una onda increíble (- P. Batemen).”

Bebimos algo de Bass On Draught; mis amigos nos compartieron cómo Milady’s es una de las últimas fortalezas en cuanto a bares de vecindarios que tienen buena vibra... Justin apunta a una de las mesas de la esquina y dice “Springsteen todavía viene y pasa buenos ratos aquí... la gente no sabe de este lugar, a menos que viva aquí.” Fue increíble ver que algunas de las gemas de NYC no son legendarios clubes de punk-rock que parecen tiendas de playeras de moda.

Raoul’s fue nuestro lugar para ir a cenar. Jessica es una gran fanática de la comida como lo soy yo, y cualquier cosa que a ella le gusta, sé que es buena. La decoración al estilo francés, el pizarrón en francés, la mesera con acento francés-marroquí (¡con una oreja tatuada!) - todo me dio el indicio que habían buenas cosas por venir.

Vino Vent d’est domaine de cabrol cabardes; pan y mantequilla caseros (tan crujientes en su estilo y delicia parisina); tartar de res (res cruda con un huevo de codorniz crudo suavemente establecido en la parte superior – muy bueno); foie gras chaud (ostras con champiñones, foie perfectamente la plancha, una especie de salsa demi-glace en la parte superior - uno de mis favoritos de la noche); pate maison.

Quería un viejo clásico de la cocina francesa para mi platillo principal: Steak au poivre, pommes frites. A la primera mordida le dije a mis amigos en la mesa, “Acabo de empezar a tomar la cocina, y me encanta – ¡Ash y yo cocinamos juntos ahora! Pero – necesito. Necesito hacer este platillo completamente por mí mismo (apuntando a la carne perfectamente abrasada con incrustaciones de pimienta, carnosa y hermosamente roja por dentro).”



El coñac, la crema de leche, y los sabores de pimientas en la salsa fueron espesos y emblemáticos; las patatas fritas estaban crujientes, saladas – mágicas. La mayoría de nosotros en la mesa ordenó el mismo platillo... para este punto, estábamos limpiando cada último rastro de la salsa de nuestros platos con lo que podíamos encontrar... y la carne, claramente ausente en ese entonces.

Coñac Delamain, profiteroles, y creme brulee fueron el acto final – todos estuvieron perfectos. La felicidad corrió por nuestras venas en ese regreso a Milady’s.

Algunas Bass Draughts más (la única cerveza de barril que tienen – ja ja ja), algo de Jäger, más Picklebacks... y llegó la hora de dormir.